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Desenchufando La Luna

Apaga y vámonos

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El vinagre es bueno

¿Quemada yo? Cosas dices….

Qué bonito es el verano y sus olas de calor!!! Entre lo muchísimo que odio el verano, sumado a la putada laboral que me han hecho estoy en un plan en que todo

Absolutamente todo. Vamos, que al fútbol, a la prima de riesgo, al Bankia y al mundo le pueden ir dando por el ñeque cosa mala oiga.

Así que nada, ya si eso cuando se me pase la menstruación mental esta que me invade retomaré el blog, que ya se empieza a parecer más a esta criatura que a otra cosa

Oyoyoyoyoyoyoy pero qué zen que estoy….

 

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Si te "paice" caro, coges y te lo haces tú

Ea, hoy me voy a dedicar a daros la brasa con mis traumas, que hace ya mucho tiempo que no lo hago.

Pues como ya es sabido, tengo la afición (desde pequeña) de hacer cosillas con estas manos de árbol que tengo, cosa que me gusta barbaridad y me entretiene cosa mala. Ya desde cría empecé a coger la aguja y me entretenía bordando cosas a punto de cruz, y hace un tiempo mientras estaba en el paro comencé a hacer broches y cosillas con fieltro para uso propio. Lo que empezó como una cosa para entretenerme y mantenerme ocupada y así no comerme la cabeza por no encontrar trabajo, se convirtió en algo que me permitía sacarme un dinero, que oye, al menos me daba para los gastos más urgentes que tenía (vamos, el bus, el café y poco más, pero oye, algo era algo cuando a parte de no tener curro tampoco cobraba un duro de paro). Jamás me planteé el hacer estas cosas para venderlas, pero a conocidos les hacía gracia y me encargaban cosas, así que alguna que otra cosa vendía. Y por el tema de que no lo hacía por venderlo, pues cuando me preguntaban que a cuánto lo vendía venía mi dilema…
¿Qué precio le puedes poner a algo que está hecho completamente a mano, que te ha costado su tiempo de trabajo, además del material? Yo siempre he pensado que las cosas hechas a mano no tienen precio, y siempre que veo una feria de artesanía o paso por alguna tienda de artesanía y me fijo en el precio, mucha gente dice que es caro. Y digo yo ¿se han parado a pensar en lo que cuesta hacerlo? Hay mucha gente que no sabe apreciar estas cosas y que no se paran a pensar en todo el trabajo que llevan.
Bueno, pues a lo que voy. Como bien digo, yo hago estas cosillas por entretenimiento, para mí, y muchas veces las regalo a amigos o allegados, pues porque es una cosa que me sale y porque pienso que qué mejor que algo que has hecho tú con tus propias manos. Algunas las vendo porque me las piden por encargo y le pongo un precio (tampoco muy caro, pero tampoco regalado oye, que mi tiempo y mi dinero me cuesta también). Pero hoy me ha repateado que me dijeran que unos alfileteros que hice el otro día eran caros. Si nos ponemos a sumar que las macetitas me costaron dinero, el fieltro me cuesta su dinero, los alfileres que le pongo tampoco son gratis, me cuesta hacerlo una media de un par de horas entre hacer las piezas, cortar, coser, montar etc, pues tampoco creo yo que pedir entre 6 y 8 euros (dependiendo el tamaño) sea una millonada. Si te gusta el capricho y te parece caro, pues aprendes y te lo haces tú.
Este es el enano Gruñón que me encargaron hace un tiempo, o el Woody Allen que le hice a un amigo. ¿Qué precio le pones a esto? Pues yo soy tan tonta que no se lo puedo poner porque si lo pongo alto me parece muy caro, y si lo pongo bajo tengo la sensación de menospreciar todo el trabajo que me ha costado hacerlo.
Pues eso, que la próxima persona que se encapriche de algo y me diga que es caro se lo va a ir haciendo ella, que una puede ser tonta, pero gilipollas no.

Jornada de relfexión

Sí…estoy reflexionando entre si echarme una siesta o ponerme a coser broches.¿Qué os creíais? xD

Las bodas, esas bromas tan pesadas…

Sí, esas bromas o en su defecto putadas que te gastan amigos, familiares e incluso a veces gente que a lo mejor ni conoces. Cuando dos personas se quieren pegar un viaje de esos que dices “nos hemos ido allá donde Cristo perdió las alpargatas” ¿qué hacen? Pues se casan y sufragan esos gastos o parte de ellos a costa de un círculo de amistades y familia para que les salga más baratita la cosa.
Bajo la frase “os invitamos a nuestra boda” en realidad se esconde un “sus vamos a hacer un hijo de madera que sus vamos a dejar temblando”, porque ellos te invitan a que te gastes un dinero que podrías aprovechar para otras cosas, innecesariamente  en ropa que probablemente no te vuelvas a poner en la vida (porque encima no repitas vestido si tienes otra boda, que te clavan pa los restos), accesorios, peluquería y una comida que seguramente será una mierda de pichiglás de esas que se llevan tanto ahora (mucho nombre muy largo y luego te ponen un jodido guisante con un hilo de algún mejunge incomible).

Como observaréis, soy fan de las bodas xD. Que me hace tanta gracia ir como que me peguen una patada en el chilindrin. Todo empieza por la búsqueda de un vestido, vamos, lo que viene a ser conseguir la fórmula de la Coca Cola o encontrar un chino en un cementerio: algo harto complicao tirando a imposible. Vas buscando algo que sea arreglado pero que no vayas disfrazada, que puedas aprovechar luego (encima que te dejas la pasta en algo que no necesitabas ni por asomo). Una vez conseguido esto, tras varias probatinas viéndote como una maruja con algunos modelos horrorosos de la muerte, que la dependienta, ávida de conseguir una venta te vende como que estás divina y que luego ese vestido para ir a trabajar es ideal (sí, sobre todo para ir donde trabajo, monísima de la muerte en mitad de un polígono industrial, cojonudo, vamos); en ocasiones como un botijo con esos vestidos estilo globo (por si una ya no estuviese lo suficientemente globo, aunque yo más bien soy modelo tordo: cabeza pequeña y culo gordo). Una vez que ya consigues el vestido (aleluya!! milagro!! casi hacemos fiesta nacional ese día, que ya me veían yendo en vaqueros y camiseta) está el tema de que te tienes que calzar, o lo que viene a ser comprarse unos zapatos de tacón de esos que no vas a volver a llevar en lo que te queda de vida. Vamos que ese día vas a parecer un velocirraptor llevando unos tacones que se caga la perra  y no harás más que pensar cuánto tiempo aguantarás sin meterte un josconcio como este por culpa de los putos tacones.
Después también hay que añadir esos gastos en peluquería y esas cosas, porque quieras que no tienes que pasar por chapa y pintura, aunque luego termines el día pareciéndote más a la Amy Winehouse que otra cosa. Cuando ya del calor lleves unos pelos que ni el Rey León y el maquillaje como si el señor Miyagi hubiese estado practicando sobre tu cara eso de “dal cela, pulil cela”.

Y ya una vez que te has comprado el kit completo de disfraz bodorril toca ir al evento. Qué alegría qué alboroto. Seguramente de 200 personas tendrás suerte si conoces a 25 y eso tirando por lo alto. Allí te tocará lidiar con gente que te preguntará “y tú qué, ¿no tienes novio?” o el “¿y tú para cuándo?”, mientras tú con esa sonrisa de “dientes, dientes…” mandarás por tu fuero interno a esas personas que se vayan a visitar ese lugar tan bonito y bucólico (como el escenario de la boda) donde amarga el pepino. Que oye, si no lo haces en voz alta es por pura educación, no por falta de ganas.
Por tu bien, por tu salud mental, y por la existencia de las redes sociales y su función de “etiqueta a una persona para que sienta vergüenza”, más te vale no cogerte un ciego de los majos. Con un pedete lúcido vas que te matas, para evitar salir en el video de la boda o en fotos peor que la Winehouse en los días que se cogía el ciego flojo.

Y finalmente, tras sufrir esa broma tan pesada llamada “invitación a nuestra boda” solo te quedará rezar para que a nadie de tu entorno se le ocurra casarse en la vida o ir inventándote una excusa para la siguiente.

No me salen las cuentas

A ver, si yo estoy en puertas de cumplir 27 y para jubilarme a los 65 tengo que cotizar 38,5 años y no tengo trabajo ni pintas de encontrar algo que tiene la cosa, y lo que tengo cotizado hasta la fecha no llega ni a un año teniendo en cuenta que hasta la fecha solo he tenido contratos mierderos más la de tiempos que he estado trabajando sin contrato… pues como que no me salen las cuentas y no llego a este paso ni para jubilarme a los 67. Así que si no la casco antes de hora y vivo hasta los 80 deduzco que me moriré y todavía seguiré trabajando para poder jubilarme en el más allá. Ah, y todo esto contando con que seguramente a los 67 siga viviendo en casa de mis padres porque con este panorama se va a independizar su puta madre hablando pronto y mal.

Qué bien oye.

Divagaciones: grandes disgustos de la publicidad II

Hace un tiempo ya anduve divagando sobre algunos temas publicitarios en esta entrada. Y ayer por la tarde, si mal no recuerdo (dónde estaba yo ayer por la tarde?), me vino a la cabeza otro tema relacionado con la publicidad que me hizo pensar (tampoco mucho, que la neurona me rebota un poco) sobre cómo nos ven los publicistas a las tías.
Todo surgió a raíz de ver un spot de la Wii Fit que ponen ahora por la tele (calculando…calculando… jajajaja, cuánto daño ha hecho esa conversación), aunque no he podido encontrar el video para ponerlo, pero lo describo rápidamente: aparece una mujer que se levanta de la cama, se pone las mallas y el top de tía buena de gimnasio, arregla a los niños, se despide del marido que se va a currar, se sube a la tabla y se pone a hacer ejercicio en la Wii. Luego aparece en la oficina en plan “soy la hostia de eficiente” y vuelta pa casa con la familia y otra vez con la Wii.
Y no solo pasa en este anuncio, sino también en muchos otros, que nos venden a las mujeres como si todas trabajasemos en una oficina. Y en todos los anuncios que aparecen tías que trabajan en oficinas, todas son mega cool y divinas de la muerte (menos la cagona del anuncio del Fave de Fuca, que planta el pino todos los días en el trabajo. Me compadezco de los compañeros de oficina de esa mujer, que no deben ganar para ambientadores. Aunque por cierto, el de la barba canosa es un salido, solo hay que ver la cara que le pone, a ese le deben de ir las cosas sexuales raras).

Pero la cosa no queda ahí. ¿Por qué cuando en un anuncio sacan a una cajera de supermercado, por ejemplo, no es tan divina ni tan superwoman como la de la oficina? Por ejemplo, el anuncio de los caramelos Halls.

¿Por qué nos venden a una cajera haciendo el gilipollas así? A parte que la musiquilla es horrible y ellos tienen el ritmo en el culo y el culo de vacaciones, normalmente no verás a una cajera del súper haciendo el canelo de esa  manera. Al menos si yo viese a una le diría “tú eres tonta o te has fumado la caja de galletas porque ponía María?”.
Otro tema ya de “apaga y vámonos” son los anuncios de limpieza, que nos venden a unas señoras muy guarras que no han limpiado sus baños ni sus cocinas en eónes, y tiene que ir la Irma Soriano a llevarles el Cillit Bang a casa porque son incapaces de bajar al supermercado de la esquina. Algunas, como el anuncio de esta lejía son auténticas puercas a las que la mugre ya hasta les da los buenos días cuando entran en la cocina.

En fin, señores publicistas, que para algunas cosas se pasan y para otras no llegan.Ni todas somos tan perfectas ni tan guarras.

Correos…pero no de gusto

No seáis mal pensados con el título xD.
Este post es para felicitar a los trabajadores de la oficina de correos de mi barrio, por amargados, desagradables, lentos y vagos. Gracias a vosotros, yo que estaba contenta, normal, he vuelto a casa haciendo bilis y poco menos que con el genio de Hulk.

No se cómo estará el tema en otras oficinas de correos pero a esta cada día da más mala gana ir. Después de echar un viaje a las 3 y media de la tarde para tener que irme porque a las 4 tenía que estar en otro sitio, he vuelto dos horas más tarde y allí había más gente que en la paella del anuncio del Fairy, y tras esperar más de media hora, cuando me iba a tocar me dice la tía que no me atiende para certificarme la carta que no iba la maquina, que ya me la haría otro compañero. Voy al de al lado y el tío de muy malos modos me dice que me espere que él cuando se ponga ya me atenderá. Pasa de mí como de la mierda y le digo que después de llevar tanto rato esperando no iba a perder el turno. Sigue pasando de mí. Se pone a meterse con el compañero de al lado diciéndole que se ponga a trabajar que no hace nada. Total que ese compañero es el que me atiende (me ha debido de tocar el más tonto de correos además). Le digo que me certifique una carta y me dice “pero esto ya está certificado”. Coño, pues entonces es que vengo a que le pongas un lazo rosa, no te jode (que ya me estaba subiendo por las paredes que me ha puesto de muy mala leche el otro antipático). Me pregunta que si la certifica para que aparezca de parte del nombre de la empresa que ponía en el sobre (no hijo mío, certifícala a nombre del Papa si te parece). Y me casca que falta un céntimo (y a mí qué me cuentas, si soy una mandada que está haciendo un favor), no te perdonan ni un céntimo, tenía que haberle pagado con un billete de 50€ solamente por joder.
Luego ya lo último, le pido acuses de recibo para la oficina y me da cuatro. Coño, dame más, ni que los pagases tú maño, que no son para jugar. Y ya cuando me he ido ahí se ha quedado el amargao de al lado metiéndose con el que me ha atendido, llamándolo vago, que hiciese el favor de trabajar que no hacía nada (mira, la sartén le dijo al cazo).

Ay, qué contenta me han dejado. Trabajadores eficientes donde los haya, sí señor.

Yo no soy torpe, me ponen nerviosa y pasa lo que pasa

El otro día estaba viendo la tele y vi este sketch del Vaya Semanita. Me entró la risa porque es tan cierto, es que a mí me pasa eso mismo cuando cojo el coche con mi copiloto, que venía de serie. Siempre la misma historia “pero vas mirando por los espejooooos???????” “hala, mira a ver si lo metes ahí que cabe un trailer!!!” “dale, daaaaaleeeeeeeeee un poco más de alegría mujer!!!”. Y esas miradas asesinas cuando una (alguna vez), presa ya de la histeria con tanto gesto de maniobra, se olvida de pisar el embrague y le mete una rascada a la caja de cambios. Y sí, yo también he dejado tirado el coche aparcando y le he gritado a mi copiloto de serie “Ahora vas y lo aparcas tú!!!!!”

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